LOADING
BLOG
2/28Canggu, ¿y si nos vamos a Bali?
Canggu, ¿y si nos vamos a Bali?

Canggu, ¿y si nos vamos a Bali?

Villas con piscina, hostels, cafés, tiendas, estudios de tatuajes, grafittis y restaurantes crecen como setas en Canggu, un pequeño pueblo balinés, territorio de surferos desde los años 70 que, desde hace un tiempo, apunta maneras hipsters. Tan moderno, que se parece más a Berlín o Copenhage que al resto de Indonesia.

Hasta hace unos años, Canggu,  un pequeño pueblo situado en el sur de la isla de Bali, era territorio de surferos. Un lugar tranquilo donde huir del masificado y turístico Kuta, alejado del popular Ubud y donde relajarse tras coger algunas de las mejores olas de Indonesia.

Hoy, el ambiente surfero aún permanece, aunque en los últimos tiempos ha visto cómo sus surfcamps (nombre que reciben los albergues para los amantes de este deporte), ubicados entre templos hinduistas y arrozales, han sido invadidos por cafeterías decoradas con muebles de los años 50, lámparas de fábrica, ladrillo visto y plantas colgantes.

Todos ellos con un aspecto que hacen dudar a uno sobre si realmente está en Bali, en el barrio de Gracia o en el corazón de Malasaña. Canggu se ha convertido en el pueblo más molón de Bali.

En Canggu se pueden encontrar tres tipos de viajeros: los que caminan con la tabla de surf bajo el brazo, los que lo hacen con su Mac Book y los que se mueven sobre su monopatín.

Durante el día, todos ellos se dirigen a lugares diferentes. Los primeros lo harán hacia la costa, una de las más agitadas de Bali y donde abundan las escuelas de surf. Los segundos, en cambio, lo harán para sentarse en alguno de los muchos cafés que invaden el pueblo. Todos ellos tienen Wifi.

Si quieres currar así como más en serio, puedes ir al coworking Dojo Bali, buen wifi, todo el café que puedas beberte, piscina, salas de reuniones con Skype, aire acondionado... aunque se pasan bastante con los precios. Pero molarás fuerte, que eso es lo que importa ;-)

Algunos de los cafés más populares están concentrados en Jalan Pantai Berawa. Destaca el Pomelo Café, cuyo patio es un remanso de paz para los oídos, ya que está algo más escondido de la carretera que los de sus vecinos. Aquí el café se sirve cuidando hasta el más mínimo detalle: con una pasta y acompañado de una flor de Frangipani típica de Indonesia que te recordará donde estás, por si lo habías olvidado. Recomendación: las 'french toast' cubiertas de miel con plátano y frutos del boque ¡buenísimas!

Cada vez más, muchos de ellos se definen como 'french bakery'. Es el caso de Monsieur Spoon, abierto desde 2012 y situado en Jalan Pantai Batu Bolong. En él además de encontrar algunos de los mejores pasteles de estilo francés de Bali, también sirven hamburguesas.

En esa misma calle también se ubican el Café Organic Canggu, donde, como su nombre indica, todos los productos que ofrecen son orgánicos; Betelnut Café, cubierto de madera y rodeado de los típicos arrozales balineses; Café Vida, cuyo patio repleto de vegetación hace que sea uno de los lugares idóneos para relajarse, mientras degustas sus tacos o hamburguesas.

Si quieres pasar un rato en uno de los lugares mejor decorados de Canggu, te recomendamos una visita a Motion Café. Sus paredes, repletas de flores y mariposas son tan visuales como su vajilla y la presentación de sus propios platos.

El tercer grupo de viajeros está compuesto por los skaters. Destaca  Konkrete, un espacio destinado a los amantes del patín. En su entrada hay un mini skate park en el que siempre hay alguien haciendo piruetas y en el interior del edificio, que se asemeja al de una antigua fábrica.

Otro de los lugares imprescindibles para los amantes del patín es Pretty Poison, cuya nave ofrece numerosos eventos, conciertos de punk, DJs, competiciones y buen ambiente. Es uno de los locales para los skaters, quienes disfrutan de su skate park con vistas a algunos de los arrozales que aún perviven en la zona.

Sin embargo, a pesar de la gran diversidad de Canggu, al caer la noche tanto surferos, skaters como nómadas digitales se mezclan entre sí en los bares. Uno de ellos es Deus Ex Machina, un bar-restaurante en cuyo interior se exhiben algunas tablas de surf, fotografías y una pequeña colección de antiguas motos restauradas con mucho amor y bicis antiguas.

En uno de sus laterales se halla el skate park, mientras que en su patio central se ubica un pequeño escenario y el bar donde la Bintang, la cerveza por excelencia de Indonesia, campa a sus anchas. Aquí no falta la buena música, en ocasiones en directo, las risas y un ambiente que atrae hasta a los jóvenes balineses que acuden a ligar con los occidentales, moteros en Harley´s algo fondones y diversa fauna expat en general. Ah, y tienen una barbería. Claro ; )

Aunque si hablamos de locales concurridos, es el Finns Beach Club, situado en la playa de Berawa. Un lugar cuyo bar, restaurante y sala del Dj se ubican alrededor de su piscina. Hay mucho postureo, pero menos que en el Potato Head, en Seminyak. Gente cachas y bronceada, dientes blanquísimos, rubio califarniano, todos ellos disfrutando de la puesta de sol desde la piscina.

El Finns Beach Club está abierto todo el día, pero la mejor hora para visitarlo es al atardecer, cuando el sol se va ocultando lentamente en el horizonte mientras el agua está repleta de surferos y su cielo se va tiñendo de rojo. Este local también es popular porque durante la noche dispone de focos que dan directamente al mar para aquellos que quieran practicar el surf nocturno o para los que deseen disfrutar de las competiciones que allí se celebran.

Situado frente a la playa de Batu Bolong, se halla el popular The Old´s Man, un bar-restaurante con carne a la parrilla cuyo nombre se debe a una de las olas más conocidas de esta costa de Bali. Su ambiente suele ser surfero y al anochecer se convierte en discoteca. Siempre está petado de gente.

La cena antes de salir por ahí de parranda se puede disfrutar en la marisquería Echo Beach House, donde eliges el pescado fresquísimo o la carne ( las brochetas de pollo están buenísimas) que tienen expuestas en una mesa con hielo y te la cocinan a la parrilla. Tiene barra libre de ensalada, arroz, y verduras y vistas al mar. Está bien de precio y tienen hora feliz de cerveza de 17 a 19 de la tarde, 3 Bitangs por 50.000 rupias, menos de lo que te costaría en el supermercado.

Otra opción es La Laguna que, como su nombre indica, se ubica junto a un lago en la costa y cuya decoración hará que te adentres en un circo lleno de magia, lucecitas y buen rollo.

Si de sentirse en casa es de lo que se trata, entonces lo tuyo es La Bandida, un bar de tapas español-méxicano, donde, si llevas mucho tiempo viajando, te alegrará saber que hacen una tortilla de patatas tan buena como la que te puedes encontrar en España. El salmorejo está buenísimo, los tacos o los huevos con jamón y patatas fritas. Imperdible.

Otro sitio cojonudo es Luigi´s hot pizza, hacen unas pizzas en horno de leña excelentes, suele haber música en vivo los findes y hay un buen rollo increíbles. Cuando sale una pizza gigante como la de la foto de abajo, los camareros y cocineros colpean las paredes de metal haciendo bulla. Y, además, están muy bien de precio, 5 euros la pizza, aprox.

Hasta aquí nuestro reporte semanal del buen vivir.

:)

 

Comparte esta entrada: